La vez que no pude aguantar las ganas de correrme

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Hay veces que hasta los actores porno no podemos aguantar la excitación del momento y el placer nos supera.

Esto sucedió hace ya algunos años y cuando era todavía algo novato, no sabía que iba a terminar todo como acabó.

Te voy a contar lo que me pasó el día que no pude aguantarme las ganas de correrme mientras grababa una escena con una exótica mujer, quizás aprendas a evitar situaciones como la que yo viví.

Ese “fatídico” día sucedió hará un par de años, cuando aún estaba aprendiendo a cómo ser un actor porno de calidad. Justo lo que soy hoy en día ( lo siento por la soberbia pero me acuerdo de esas escenas y las que hago ahora y se nota la mejoría)

Me presenté a grabar con las mismas ganas y tan cachondo que tengo siempre.

Entré a la habitación donde se grababa la escena y vi que tenía un ambiente muy lujurioso, recuerdo que había poca luz y una gran cama rodeada por luces y cámaras, al ver eso ya empecé a ponerme a cien.

Solo pensaba en la maratón de sexo que iba a tener en esa cama en escasos minutos y mis ganas empezaron a subir, como mi erección.

Y cuando ya estaba recreándome en mi mente de todo lo que iba a pasar en poco tiempo se presentó la actriz que iba a grabar conmigo y me quedé con la boca abierta.

Por esa puerta apareció una MUJER joven, rubia y con unos ojos azules que al verlos sabia ya que no iba a aguantar una mamada mirándome con esos ojazos. Tenía una cara dulce y picara.También esa típica mirada que te das cuenta de que detrás de esa dulzura solo se esconde una máquina de follar.

Pero eso no fue todo.

Iba vestida con una lencería roja que tapaba solo sus partes más íntimas y no demasiado bien que diga. Ahí ya terminé de ponerme cachondo y se me nubló hasta la mente y toda la sangre empezó a ir a un sitio… ya te lo puedes imaginar.

La chica me saludó y me dijo que se llamaba Natasha (con ese nombre no se puede follar mal pensé, esta me va a dar una paliza en la cama) y le di dos besos presentándome y saludándola.

Cuando acabamos de presentarnos y saludarnos nos tumbamos ambos en la cama y empezamos a acercarnos cada vez más, cuando estuvo lo suficientemente cerca pude olerla, créeme cuando te digo que antes de empezar follar ya olía a polvazo de los buenos. Ahí ya no podía controlarme.

Ella se abalanzó encima de mí como una leona y empezó a besarme con mucha pasión y ganas, mi empalme era ya descomunal y empezaba a notar que se me iba a salir del pantalón si la cosa seguía así, pero no le dio tiempo a salir, vi que Natasha ya estaba bajando a buscarla.

Me paró de besar para quitarme la camiseta, cuando ya tenía la por los aires empezó de nuevo con esos húmedos besos, pero ahora no solo en mis labios, empezó a bajar por el cuello y el pecho, le dio un buen lametazo a mi pircing del pezón para seguir besando y lamiendo mis abdominales.

Ya no aguantaba ni un segundo más sin meterle mano y la agarre del pelo para subirla de nuevo encima de mí, no se opuso y hasta puso cara de que le gustaba, eso me dio mucho más morbo.

Le empecé a dar bocados por el cuello y le quite el sujetador rojo que llevaba puesto y vi que sus tetas eran naturales y perfectas, además tenía uno de los pezones más deliciosos que he probado y eran rositas como a mí me gustan.

Mientas le lamia los pezones y le daba bocados le agarré el culo fuertemente y la apreté contra mi polla, noté que se puso muy húmeda y empezó a moverse encima de mi rozándose contra mi aparato.

Cuando llevaba apenas 30 segundos rozándose encima empezó a gemir y me tumbó de nuevo contra la cama, no me negué porque sabía lo que iba a pasar a continuación.

Empezó a darme de nuevo bocados por el pecho y abdominales pero esta vez me cogió y apretó lo que tenía escondido en los pantalones.

Noté como se me hinchaba aún más y me quitó el botón del pantalón para meterme la mano y agárramela ahora solo por encima de los calzoncillos, me masturbaba muy lento mientras me miraba con esos ojazos azules.

Me sonrió de la mejor forma que una chica te puede sonreír, de manera erótica e inocente a la vez, de esas que sabes que no trama nada bueno pero puedes confiar en que te va a gustar todo lo que haga.

Me quitó los calzoncillos sin prisa, disfrutó tanto como yo o incluso más.

Estando sin nada me la agarró con una mano y me volvió a mirar pero esta vez no había ninguna sonrisa, solo vi vicio en su cara.

Se la metió en la boca mientras me masturbaba con la mano, lo hacía muy lento, sentía como empezaba ya a estar más excitado de la cuenta.

Estuvo unos 3 minutos sin parar de comérmela y tocarme a la vez mientras solo miraba mi polla, yo ya estaba que no aguantaba más y pasó la tragedia.

Me miró y se acabó todo.

Esa mirada que tenía en la cara me mató .Me corrí en su boca sin poder evitarlo. Le llené toda la boca y cara de leche.

A Natasha no le dio tiempo ni a quitarse las bragas y ya había conseguido que me corriese.

Limpié el estropicio que formé y le pedí disculpas a la chica, me dijo que no pasaba nada que para ella era un halago que hubiese pasado eso.

Cuando estuvo todo limpio volvimos al lio y continuamos con la escena, pero eso quizás te lo cuente otro día. 😊